5 nov 2010

Sólo confío en su voz, sólo le creo a esa única voz,
porque te ganaste el cielo y nos cubriste a los dos,
y no me olvido de tus caricias, y no me olvido de tu dolor.
Que pensaste en nosotros primero, no te acordaste sólo de vos
para que hubiera para almorzar y que tuviéramos en que soñar
no lo dudes de todo eso no me voy a olvidar.